Intentamos cocinar y presentarla lo más limpia posible y evitar restos que tan solo hacen que ocupar espacio en el plato.
La higiene y la sencillez son parte de nuestra labor, siempre hago mucho empeño en inculcar a todo el equipo que los alimentos presentados en los platos deben de mantenerse siempre protegidos por un filo blanco y limpio que es el borde del plato, libre de contacto.
La temperatura es un factor de valor en la cocina, por ello tenemos mesas calientes y refrectores para mantener la platería caliente y evitar que al contacto con el alimento no produzca una gran pérdida de temperatura en el mismo.
Los pequeños detalles hacen del gran hacer del conjunto el mantener la calidad y eficacia en los resultados.
Sencillamente se trata de seleccionar las mollejas con gran precisión, este es el principal secreto de esta receta. Doradas por fuera y tiernas por dentro, con un sabor suave y condimentadas con un aceite de oliva virgen, ecológico y natural.